sábado, 27 de febrero de 2021

El cuerpo

 Tengo un bajón anímico que no me esperaba. Bueno, nunca espero sentirme mal, aunque algunas veces es tan gradual que ya sabes que vendrá un mal día. Esta ocasión no fue así. 

Y es que los problemas hormonales cambian parte de la química cerebral. Había olvidado esa parte porque era muy joven cuando comencé con esto y, como ya no me molestó, lo olvidé. Pero algo que me ayuda a sobrellevarlo son las estrategias que aprendí en terapia, es una lucha constante pero ya no es tan terrible. 

Aprender a conocer nuestro cuerpo es una gran ventaja. Amarlo y cuidarlo es necesario para poder vivir de manera más tranquila. Por eso el interés por ejercitarme y llevar una vida más saludable en todos los sentidos. Y sí, me cuesta trabajo llevar una rutina distinta y quitarme el gusto de comer cosas que me agradan tanto.

Imagina lo terrible que es el cambio emocional, de repente estás bien y al poco rato, sin razón aparente, quieres llorar a mares o simplemente no tienes ganas de nada. Es difícil también para los otros poder comprender que esto no es cuestión personal, así que las técnicas que se aprenden en terapia, son bastante buenas, así como la comunicación. 

Así que hoy es un día de esos en que no quiero hacer nada y, no sabía cómo escribirlo, porque hay varias cosas complejas, aunque ahora ya sé que se puede aprender a vivir con todo esto. 

Anoche me puse a llorar al recordar a mi amigo Alberto porque FB me dejó ver que hace 6 años había un mensaje de él y bueno, después de 4 años de su muerte y mi sensibilidad, no pude mas que llorar. 

Me siento terriblemente fea, desanimada y un fracaso. Me entró la frustración y sé que sólo tengo que distraerme aunque nada me provoca bienestar. Pronto pasará.


jueves, 25 de febrero de 2021

Peculiaridades

 El otro día platiqué con mi mamá y, como siempre, resulta bastante restaurador escucharla, saber que es una gran mujer. Tengo la esperanza de tenerla en mi vida durante mucho tiempo y deseo que sea así.

Después de ese día, hubo una ilusión que creció en mí y sé que voy por buen camino, aún hay cosas que estoy guardando sólo para mí hasta que se materialicen y la paciencia ha sido una gran herramienta. ¿Quién dice que no podemos cambiar? Siempre que estemos dispuestos y nos esforcemos, se logrará. Yo soy una persona testaruda y desesperada pero practicando la paciencia he obtenido grandes beneficios. 

He estado un poco ocupada con varias cosas, ya recuperada al 100 comencé otra rutina de ejercicio y debo confesar que ando toda adolorida pero me hacía falta poner en actividad mi cuerpo. Además de haber subido de peso de nuevo por la ansiedad que tuve en los últimos meses después de enfermarme y todo el rollo emocional que siempre me cargo. Me conformo con bajar 6 kilitos. 

Justo ahora estoy tirada en el suelo escribiendo esto, porque después de esa rutina quedé cansada y no me puedo levantar pero, si lo hago con constancia, un día esto será pan comido.

En fin, la vida es algo peculiar y nunca entiendo qué nos depara, así que sigamos disfrutando de estar vivos y hacer cosas que disfrutemos. Ah, no saben cómo disfruto escuchar a amigos sinceros y cálidos, de esos que parece que no están pero te tienen presente en su corazón. Los amo.

viernes, 19 de febrero de 2021

Leyendo...

 Estaba leyendo a Efraín Huerta y este poemita me gustó tanto que sé que debo compartirlo.

Eres, amor, el brazo con heridas
y la pisada en falso sobre un cielo.
Eres el que se duerme, solitario,
en el pequeño bosque de mi pecho.
Eres, amor, la flor del falso nombre.
 
Eres el viejo llanto y la tristeza,
la soledad y el río de la virtud,
el brutal aletazo del insomnio
y el sacrificio de una noche ciega.
Eres, amor, la flor del falso nombre.
 
Eres un frágil nido, recinto de veneno,
despiadada piedad, ángel caído,
enlutado candor de adolescencia
que hubiese transcurrido como un sueño.
Eres, amor, la flor del falso nombre.
 
Eres lo que me mata, lo que ahoga
el pequeño ideal de ir viviendo.
Eres desesperanza, triste estatua
de polvo nada más, de envidia sorda.
Eres, amor, la flor del falso nombre.


Y ya, a dormir porque este dolor de cabeza no se va a ir tan fácil. 

E G O

¿A quién no le ha pasado que en un momento de enojo o rencor desea mal a otras personas? Creo que es una reacción natural cuando sientes frustración o estás herido. Lo malo es prolongar ese dolor por mucho tiempo. Y es que hay mucha gente que va por el mundo deseando que a otros les vaya mal y cuando algo malo les sucede hasta se alegran. Ahora, algunos hasta lo justifican hablando del karma o "la ley de la atracción".

Pero esto varía dependiendo de la persona y la situación que se presente. Y es que decir "te perdono" y sobre todo, sentirlo, es algo muy complicado. Aunque el perdón sana y te lleva a la tranquilidad. 

Quiero llegar al día en que todas las situaciones que me han hecho guardar un poco de resentimiento, por fin pueda perdonarlas porque he ido transformando esas emociones negativas en lo contrario. No quiero vivir mi vida guardando sentimientos malos hacia los demás, no quiero destruirme y quiero lograr, desde el fondo de mi corazón, desear sólo cosas buenas. Y no hipócritamente, como hacemos en muchas ocasiones. 

Aún no llega ese momento pero sé que un día mi ego me permitirá dejar ir las cosas, las situaciones y a las personas. 

Te odio y te amo, ego. 😉 

Hábitos y creencias

Últimamente las cosas han cambiado, no sé porqué tengo la impresión de que todo está más relajado, incluso siento que he superado ciertos momentos y a ciertas personas que en algún momento me provocaron daño.

Hace unos días, una persona me escribió y ahí fue que me di cuenta de todo lo que he avanzado, porque ahora siento tranquilidad en mi corazón. Obviamente hay cosas que aún me pesan pero sé que con el trabajo diario puedo lograr seguir adelante.

Jamás imaginé que llegaría a sentirme así, no ha sido nada fácil y los altibajos que sufro, a veces parecen desesperanzadores. Hoy sé que es parte del proceso. 

También me escribió alguien que fue muy importante para mí y eso me alegró, porque me dijo lo que ahora puedo aceptar, lo que valgo y lo que soy. Ya no fue tan incómodo decir que lo sabía y tampoco agradecer sus palabras. 

Aunque sé bien que me falta el valor para dar los pasos necesarios, no me voy a rendir tan fácil. Lucho todos los días contra mis hábitos y creencias que durante mucho tiempo me detuvieron y no es sencillo, tal vez por eso el tiempo se va alargando, todo sea por mi bienestar, por amarme, por cuidarme y por volver a mirarme como un ser humano.

Ojalá esta comodidad y la paz que siento respecto a otros perduren por más tiempo, hasta que sea lo único que pueda sentir, por el momento, seguiré fortaleciendome y esperando aquellos días que no son tan buenos. 

domingo, 14 de febrero de 2021

Amor, amor...

 En los últimos meses, me he replanteado la idea del amor. Hay muchas influencias en la vida que marcan, socialmente, la concepción del amor, su concepto, su significado, su manera de expresarse, así como las formas de significar. No es cosa de nada que el amor sea más un concepto social porque al final se forma a través de las relaciones interpersonales. 

La literatura, las canciones, las películas están plagadas de temas de amor, "el amor romántico" que termina en tragedia o la dulce ilusión del "vivieron felices y comieron perdices". No es de extrañar que desde épocas muy lejanas a nosotros, la idealización del amor haya provocado grandes tragedias, por ejemplo, morir de amor, que para el siglo XIX era el famoso "mal del siglo" debido a las historias escritas por los románticos, en dónde había de todo menos un amor tan idealizado como pensamos ahora. Los cuentos de hadas tampoco se quedaron atrás, pero cuando logramos releer esas historias de la forma más "original" que podamos rastrear, había de todo menos amor. 

No es que esté mal pensar en que algún día vamos a encontrar un amor que nos paralice y nos llene de felicidad, sino que nos alejamos de la realidad. Los problemas de pareja tienen mucho que ver con la idealización del otro. Pensemos en el momento en que nos gusta alguien, lo vemos casi perfecto, incluso las imperfecciones nos parecen maravillosas y comenzamos a amar a alguien "con sus defectos y virtudes", dejamos pasar cualquier cosa porque "de eso se trata el amor, de aceptar al otro". Sin dejar a un lado eso de que "el amor es sufrimiento". Sí, el enamoramiento.

No es que no creamos en el amor, sólo que, si lo pensamos bien, eso no es amor. Sí comprendo la parte de aceptar al otro como un ser humano que tiene cualidades y defectos pero ¿qué tanto debemos soportar del otro cuando nos está haciendo daño, sea consciente o no de ello? Todas las personas tenemos necesidades que cubrir y, en esto de las relaciones interpersonales (sean de pareja, amistad o familia), los otros juegan un papel importante. 

Para amar a otros debemos comenzar por conocernos y amarnos nosotros mismos. Y para eso primero necesitamos detenernos y mirar hacia nuestro interior, reconocer nuestras necesidades y si tienen que ser cubiertas por otros o es que sólo estamos llenando vacíos que, por una u otra razón, nos ha dejado la vida. 

Desde la terapia y el descubrimiento del apego ansioso leí un libro que me recomendó mi terapeuta que se llama "La princesa que no creía en cuentos de hadas", es una historia de lo más sencilla, mi parte literata no se sorprende pero, mi yo mujer con problemas de apego inseguro estuvo pensando en todo lo que decía esa historia. De ahí comencé a replantear lo que es el amor, junto con la influencia del budismo y la psicología, supe que hay una perspectiva diferente. 

La idealización suena bien cuando lo leemos o lo vemos en la televisión pero, en la realidad ni una es una princesa perfecta ni ellos son los príncipes encantadores, ni la vida se trata de "vivieron felices por siempre" porque los humanos somos diferentes. Tampoco quiero decir que todos vivamos en la tragedia y todo sea malo y no debemos enamorarnos, para nada. Lo que quiero expresar es que el amor primero debe estar en nosotros, amarnos, cuidarnos y protegernos nosotros mismos, conocernos, saber cuales son nuestras debilidades, nuestros defectos y nuestras virtudes y capacidades. Entrenarse en la comunicación asertiva y, no confundir el amor propio con egoísmo. Después vendrá la parte de querer a alguien, de compartir con esa persona todo lo que hemos construido de nosotros.

Amar a otra persona debería ser tranquilidad, debería ser compartir la vida, la felicidad y todo lo que construimos dentro y fuera de nosotros. El amor no debe doler, no debe sacrificarse (no en el sentido romántico), el amor deja fluir, deja ser. El amor jamás ata, sino que une pero deja libertad para tomar esa decisión. 

Desde hace un tiempo comprendí que amar es dejar ir, es soltar, es sentirse bien porque el ser amado es feliz, en cualquier circunstancia. ¿Que duele? Sí, porque aún no estamos acostumbrados a amar de esa forma, porque el ego se hiere cuando alguien es feliz lejos de ti, pero cuando el amor es de verdad, ese dolor no va a arruinar la felicidad del otro. 

Sí, los apegos inseguros nos hacen sufrir y sanar es un camino arduo, aunque la solución está en cada uno. Por eso sé desde hace algún tiempo que puedo amar cuando me amo y que la felicidad consiste en lo que soy y tengo ahora en mí, no en si la otra persona también me ama. ¿Si quisiera que él estuviera aquí? Sí, obviamente, pero si su decisión es no estar, es bien recibida. Tengo que continuar mi camino, sola y si en algún momento quiere acompañarme, le agradeceré y si decide irse, guardaré con cariño el tiempo que compartimos. Porque así debe ser el amor.

sábado, 13 de febrero de 2021

Sólo...

Esas ansias de decir "te quiero" pero la tristeza de saber que no habrá respuesta. Me duele pensar en todo lo que pudimos ser y en el silencio que me otorgas día a día.

¿Qué cambió entre nosotros que ahora ni una palabra me das? ¿Acaso nuestra amistad también fue una mentira como la imagen que hice de ti? 

Ya no puedo llorar, hay algo que me lo impide. Si tan sólo dijeras algo. Si tan sólo pudiéramos intentarlo. Si tan sólo volviéramos a ser tú y yo y nadie más.

Pero sólo soy yo. 

martes, 9 de febrero de 2021

El cerebro emocional

Los días malos también nos muestran qué tanto hemos avanzado en el ámbito personal y también qué nos falta. Siempre he sido muy quejumbrosa al respecto pero ahora fue tiempo de detenerme y observar. No es sencillo porque aún me gana el impulso de juzgar y juzgarme.

La lección más grande fue mi cuidado personal. Sí. Increíble que sólo por no dejar salir mis emociones en el momento, casi llego al hospital, la manía de ocultar cómo me siento y de no desahogar mis sentimientos me provocó una crisis gástrica muy fuerte y que aún no termina. Dicen que el estómago es nuestro segundo cerebro y lo comprobé. Días en cama, con pocas ganas de hacer las cosas, me obligué a terminar un video del canal y a escribir algunas cosas pero no tenía ni fuerzas. 

Sé que debo dejar de pensar tanto y de ser tan aprensiva. Pero con esto también comencé a aprender otras cosas y entonces comprendí la causa de una parte de mi vida, eso que sirve para trabajarlo y mejorar. Se siente bien saber qué es lo que ocasiona que uno se sienta tan ansiosa y, en parte, eso ayuda a poder trabajarlo. A veces siento que me estoy volviendo experta en conocerme y entonces todo se convierte en tranquilidad. 

Prometo cuidarme más y no dejar ni el ejercicio ni la meditación, así como seguir alimentándome saludablemente porque no quiero sufrir otro colapso como éste y ahora sí, llegar al hospital.