lunes, 17 de mayo de 2021

Una oportunidad en la vida

Hoy es un nuevo día, donde tenemos la oportunidad de decidir estar tranquilos y felices o quedarnos estancados en los problemas. Para las personas como yo que nos fascina rumiar, este tipo de estrategias es complicado. Es parecido a las adicciones, es decir, nos hace daño pero no podemos dejar tan fácilmente esa costumbre.

Ayer, mientras veía una serie, apareció frente a mí una frase que no había escuchado desde hace tiempo, cuando la depresión se apoderó de mí. Ya saben de mi fascinación por la cultura japonesa y de ahí proviene: Ichi-go ichi-e. Es una frase que me recuerda mucho a Heráclito cuando habla de que todo en este mundo es cambiante y que no te puedes bañar en el mismo río pues cuando te metas el agua no volverá a ser la misma.

Esta frase, Ichi-go ichi-e, significa: "una sola oportunidad en la vida" y, aunque pensemos que es tan sencillo no dejar ir oportunidades, no sólo se queda en eso, sino que profundiza en que las cosas que vivimos suceden una sola vez aunque parezcan repetitivas. También, en algunas artes marciales se extiende el significado a olvidarse de los errores y continuar el combate porque en una situación de vida o muerte no tienes posibilidad de repetir la técnica, por lo tanto debes seguir adelante olvidando el error.

Se resume en disfrutar cada instante y aprovechar la oportunidad que tienes de vivir ciertas cosas. De darnos cuenta que los errores, igual que las oportunidades sólo ocurren y hay que seguir adelante, que las personas también pueden pasar por tu vida un instante, que las malas rachas sólo pasan, igual que las buenas.

Creo que por eso me agrade el camino del Zen cuando no pone adjetivos positivos o negativos a las cosas, las cosas simplemente son. Llegar a un punto así no es sencillo pero se puede practicar. Hoy me doy cuenta de cuánto de lo que aprendí en terapia lo tuve en mis manos años antes sin poder entenderlo. Y en ese camino vamos, así que hoy tenemos la oportunidad de hacer de nuestro día algo especial pero olvidable. Porque todo cambia.


viernes, 14 de mayo de 2021

Seguir viviendo

 Casi un mes sin escribir, no por falta de ganas sino porque no tenía inspiración. 

Pasó mi cumpleaños y aunque estoy acostumbrada a no darle mucha importancia, sí aparecieron las personas que esperaba, sus palabras, su cariño y algunos regalos llegaron ese día. El regalo más grande fue darme cuenta de quiénes están ahí para mí y quiénes no y aunque es doloroso saber que hay personas que tienen un lugar en mi vida y yo no en la suya, también es parte del aprendizaje y de la vida. 

Los últimos días he tenido una etapa reflexiva, he puesto en la balanza muchas cosas que he vivido y me he dado cuenta de todo aquello que hice, a quién dañé, a quién ofendí, a quién perdí pero también lo que he ganado. 

No hay persona perfecta y, como tal, me he equivocado muchas veces en la vida, he dañado a personas que quise mucho y las perdí. Ya me he perdonado eso y ahora valoro más a quiénes son mis amigos. Aunque también he conservado amigos que son todo en mi vida, que me han escuchado, regañado y apoyado siempre y ante todo. 

Ojalá no nos equivocáramos jamás, ojalá pudiéramos remediar las cosas que hicimos mal, pero tenemos la oportunidad de redimirnos en el presente, ante otras personas. 

Me dolió darme cuenta de todo el mal que se extendió desde que sufrí violencia en aquella relación, mi responsabilidad está asumida y el perdón hacia él llegó hace un año. Debido a eso, cambié, me dejé llevar y perdí muchas cosas bonitas que pudieron cambiar el rumbo de mi vida, pero también aprendí a valorarme, a quererme, a respetarme, a perdonarme. Siento que ahora soy paciente, compasiva, amorosa. Y quiero seguir en este camino, aunque tenga días que mi desánimo y mi baja autoestima aún me ganen. 

Hoy tengo la oportunidad de ser diferente, cada día tomo la decisión de vivir con paz y evitar seguir dañándome al recordar el pasado. Todos los días tengo la oportunidad de avanzar un paso, a veces lo doy, otras veces me quedo quieta y algunas más retrocedo, aunque cada vez es menos. 

Tengo un objetivo trazado respecto a mí. Cambiar es difícil, cansado, es una lucha constante contra uno mismo, pero el beneficio debe ser más grande. Gracias a esas personas que siempre me halagan, me animan y me apoyan porque sigo aprendiendo a reconocerme, a ser más valiente para mirarme de una forma diferente. A pesar de que la inseguridad me alcance, poco a poco la voy dejando atrás. 

Quiero seguir viviendo.

martes, 20 de abril de 2021

Días y más días

 No había tenido tiempo de escribir, aunque desde hace varios días sentí que era necesario. Han pasado algunas semanas complicadas, entre problemas familiares, problemas de salud que son remediables, pérdidas en la familia, que si bien no se sintieron, sí afectaron a la dinámica familiar, trabajo y más trabajo. 

Algo bueno he aprendido en todo este tiempo y es que las personas que están a tu lado siempre son las más importantes, que aquello que llevas en el corazón, tarde o temprano, te darán fruto; que no importa quién se va, sino quién siempre está; que el desapego es la mejor práctica en la vida; que el profesionalismo se muestra en silencio para callar las bocas de los escandalosos. 

Reencuentro con viejos amigos y colegas, a la distancia. Confianza y amistad reflejadas en un ambiente laboral. Confianza de exalumnos que me han pedido ayuda porque creen en mí. Un proyecto que poco a poco se va consolidando a pesar de no ponerle la atención que merece. Y mi mayor bendición: Una familia unida, amorosa y comprensiva, que apoya siempre y ante todo. Una familia que siempre está ante la adversidad, que tiene un corazón enorme y que busca siempre la paz. 

He aprendido mucho de estas semanas ya que he podido poner en práctica todo aquello que he desarrollado después de un año de terapia. Me he visto de una forma diferente, he sido prudente y he reconocido mis propios sentimientos respecto a otros. He perdonado de corazón y descubrí que así se vive mejor. Obviamente aún hay cosas que no he podido superar pero en ese camino voy. 

Hoy sólo puedo ver a muchas personas avanzar en su vida, ya sea laboral, familiar, personal... Y eso es grandioso. Descubrí lo que hay alrededor de mí, lo que otros piensan y que ahora sí creo y siento que soy o que me caracteriza. Hoy puedo decir que a pesar de las recaídas comienzo a reconocerme como una persona que sí tiene cualidades, comencé a creer en mí y regresé confiada a buscar mi camino en las cosas que amo. Tal vez será difícil pero he avanzado hasta aquí, ahora para observar el pasado y reconocerme. He avanzado hasta aquí para comenzar a amarme. Algunos pensarán que es tarde pero yo siento que es el momento perfecto. 

Sí, han sido días complicados, de aceptar a otros con sus perspectivas, de callar cuando es preferible, de acompañar y ayudar, de cuestionar, de llorar, de enojarse y regresar al centro del equilibrio. Días en que duele más ver llorar a mamá, conocer su desesperación pero admirar su nobleza y su valentía. Días de aprendizaje, de valorar a quienes están, a quienes nunca se han ido. Creo firmemente que no hay porqué descuidar a las personas que te quieren, y que lo más valioso es aquello que dejas en los demás y no lo material que puedas tener. Lo más importante son los recuerdos, las sensaciones, las palabras, las risas y el llanto. Lo más importante es dónde dejaste tu corazón y tu alma, en quiénes te convertirás en un buen recuerdo que los haga sonreír. 

Días difíciles pero provechosos, valiosos, reflexivos, retadores. Días.

sábado, 10 de abril de 2021

Razones

Empiezo a escribir con un nudo en la garganta. Estoy un poco desesperada por la situación económica pero no porque el dinero sea la real preocupación sino porque es el medio que nos permite hacer muchas otras cosas. Lo que me roba la tranquilidad es mi salud.

No sé cómo afrontar el SOP, me está pegando fuerte en el ánimo y la autoestima. Ayer me di cuenta que la pérdida de cabello ha sido muy fuerte y por el momento sólo puedo hacer dos cosas: cuidar mi alimentación y hacer ejercicio.

Estoy juntando dinero para ir al médico y hacerme las pruebas necesarias, comprar medicamentos y salir de esto. El problema del SOP es que no tiene cura y sólo se puede controlar. Lo mejor es una dieta baja en calorías y ejercicio aerobico y de peso para controlar la grasa en el cuerpo. Todo cambiará y va a ser muy difícil pero no es la primera vez que vivo algo duro en mi vida. Quizás hasta la depresión y ansiedad tengan que ver con esto. Algo que no sabía y que me sorprende. Quizás lo del ácido úrico también.

Pero bueno, seguiré luchando con esto por algún tiempo hasta que tenga los resultados que espero. Bajar los niveles de androgenos, mantener el peso mediante dieta y ejercicio y después, la vida nos dirá lo que va a pasar.


jueves, 8 de abril de 2021

Modificaciones y pruebas

Hoy amanece, llevamos 5 días del cambio de horario y mi cuerpo aún sigue con estragos. Jamás he tenido una buena calidad de sueño, siempre ligero o sin poder conciliarlo. Cuando tuve aquella depresión hace años, el insomnio no me dejaba, el periodo más largo sin dormir o durmiendo entre 1 o 2 horas fue de aproximadamente 3 semanas, aunque cuando realmente podía dormir sólo eran 5 horas. 

Gracias a que el cambio de horario modifica mis patrones de sueño, no puedo dormir hasta tarde pero me despierto temprano, eso provocó que ayer me atacara un dolor de cabeza que sólo calmé durmiendo. Y ahora aún tengo sueño.

Esta última semana ha sido extraña, entre los problemas de la familia, enojos, acciones y demás, ha sido cansado encontrar un poco de tranquilidad aunque ya se van abriendo las posibilidades. Esto dio pie a una práctica sobre la reestructuración cognitiva y la estrategia va funcionando cada vez un poco mejor.

Modificar los pensamientos, cambiar las perspectivas y crear nuevas percepciones es algo más racional pero no más sencillo. Dejar que la emoción no domine el pensamiento o que intentes adivinar el futuro o la mente de las personas, aunque muy lógico, no es fácil. 

Aún así, tengo una prueba personal muy importante en los próximos días y sé que mi ansiedad e inseguridad me están afectando pero la decisión se tomó. Quiero mostrarme que soy capaz de dejar el pasado atrás y que el profesionalismo va más allá de cualquier asunto personal. Hay gente que piensa que su opinión es la única válida y hay que dejarlos ser felices también. Creo que uno llega a una etapa en donde pelear ya no es atractivo, aunque conozco gente que no llega jamás a comprender el valor de la tranquilidad. 

No soy ni tantito mejor que otros, sólo veo las cosas desde otra perspectiva, tomando en consideración diversas circunstancias. Sólo soy una mujer como cualquier otra, tal vez con más defectos que virtudes, que está viviendo y forjando un cambio en su vida. Que lucha contra sus propios pensamientos y que, como todos, busca la felicidad. Y sí, me asaltan emociones que muchas veces no controlo, también creencias que no he dejado atrás y me veo indefensa, pequeñita, incapaz. Otros días estoy dispuesta a sacar la casta y luchar contra todo. A veces sólo quiero respirar tranquila. 

Es una locura la vida, un continuo ir y venir, subir y bajar, no sé porqué nos complicamos tanto. Demos el valor debido a todo y sigamos viviendo, amando, disfrutando y aprendiendo, siempre para ser mejor para nosotros mismos. 


sábado, 27 de marzo de 2021

Proceso

De repente estoy aplicando lo que me dijo Ev hace meses sobre hacer válidas mis emociones y comunicarlas de manera asertiva. A veces me quedo pensado en si lo dije adecuadamente o fue agresivo. Y luego llega la incertidumbre ¿pensará que soy mala? ¿Pensará que exagero? Y a eso se le llama Miedo a la incertidumbre, que en muchos casos de síndrome del impostor y baja autoestima es un clásico, porque importa mucho lo que piensan los demás de uno. ¿Malo? Sí, obvio, porque basamos la autopercepcion y el auto concepto en los otros.

¿Cómo solucionar esto? Bueno, no es sencillo porque la intolerancia a la incertidumbre provoca ansiedad y la ansiedad provoca intolerancia a la incertidumbre, en un círculo infinito del que es difícil salir sin las herramientas adecuadas.

La incertidumbre es aquello que pasará en el futuro, no sabemos si será bueno o malo pero algo ocurrirá, generalmente está intolerancia provoca rumiaciones que no salen de lo catastrófico o negativo. Se genera una distorsión cognitiva. Sí, eso de lo cual no tenemos seguridad pero que nuestro cerebro piensa y cree.

Tenemos que empezar a cambiar el pensamiento distorsionado por algo más saludable, algo que nos haga caer en la realidad y en el caso de la incertidumbre, dejar de pensar en lo que pasará, en lo que pensarán o lo que dirán de uno, siempre y cuando comuniquemos con asertividad nuestras necesidades, gustos y preferencias.

Sé que siempre parece que todo es exagerado pero cuando pasas por problemas de salud tanto física como mental, sientes y dimensionas las cosas de otra forma. La desesperación de estar ahogándose en un vaso de agua, pensar que estás exagerando cuando en realidad sientes que todo alrededor está mal, que todo dentro de ti está mal, que tu mundo se cae a pedazos, que es mejor morir a seguir dando molestias a los demás, que no sirves de nada, que nunca lograrás aquello que te propusiste... Y la soledad, la eterna soledad que alimentas porque sientes que estás vacía, que no puedes aportar nada a nadie.

Y aunque las cosas no sean así, todo el cuerpo y la mente reaccionan a esos pensamientos y entonces se enferman, se estancan, se convierten en un mar de síntomas que lo único que te gritan es "algo anda mal". O también están resistiendo el cambio porque estaban acostumbrados a sufrir. A veces, sufrir es como una adicción. No es que te guste, sino que has pasado tanto tiempo sumida en ese estado que cuando intentas cambiar todo se resiste.

Hoy tolero mejor la incertidumbre y, aunque la ansiedad se apoderó de mi las últimas semanas, voy luchando para que no me afecte y continúe dando pequeños pasos hacia una vida más saludable y con mayor bienestar. Aunque ya me haya costado el hígado y las entrañas. 

viernes, 26 de marzo de 2021

Pendientes

No sé cómo logré salir de esta crisis de ansiedad. O mejor dicho, estoy sorprendida de haberlo logrado. No es nada fácil hacerlo sola. La última vez estaba en terapia y mi psicóloga me ayudaba en esos momentos. Hoy estoy sola. 

Se siente muy extraño tener que sobrellevar esto, es algo que jamás hubiera imaginado. Sí, tenía la esperanza de lograr hacerlo sola un día pero no pensaba cómo iba a ser. 

No puedo ocultar el hecho de que aún hay ciertos estragos, es como un huracán que pasa por tu vida y alborota todo, las emociones, los pensamientos y las creencias se mueven tanto y la vida se vuelve insoportable, al final, hay que recoger, limpiar y ordenarlo todo para poder seguir viviendo de manera adecuada. 

Ahora aún me siento débil, sensible, triste. Ojalá cuando las crisis pasaran no quedara nada, pero las cosas no son así. Ayer todavía tuve ganas de llorar y lo hice. Nada es más saludable que dejar fluir las emociones de manera sencilla, dejarlas ser y dejar que se vayan. 

Y las secuelas físicas tampoco están de más, aún tengo malestar estomacal y un poco de dolor en el cuerpo por la tensión de casi dos semanas. Pero me levanté y ahora sé que puedo hacerlo sola. 

Estoy sanando aún muchas cosas que he llevado por muchos años, todo eso que tiene que ver con mi autoestima, mi seguridad y confianza y reconocimiento propio. A veces siento que no voy a poder hacerlo nunca pero la esperanza vuelve a brillar en mí. 

Cuando Ev preguntó si estaba lista, no imaginaba todo lo que iba a pasar. 

Hoy despierto con el orgullo de saber que ahora tengo herramientas para gestionar este tipo de recaídas y tengo el apoyo de gente bien bonita, empezando por mi familia. También sé que tengo muchas aptitudes y mucho amor que dar a los demás aunque primero debo empezar por mí. Hoy estoy reconociendo que lo hice bien, que me caí y lloré y sufrí pero puedo volver a empezar. 

Tengo varias cosas pendientes pero ahora sé que lo más importante es mi bienestar. Pero igual ya me voy a apurar, jejeje.

sábado, 20 de marzo de 2021

Actualización

Días difíciles en una de las crisis más fuertes que he tenido desde la alta de terapia, aún tengo estragos por la ansiedad, mi estómago fue el más resentido. Aún despierto con mucho nerviosismo pero cada día es menor.

Tengo una herramienta para cambiar las distorsiones cognitivas y me ayuda a poder centrarme en lo que me hace bien. Eso más la meditación y el no dejar de comer son fundamentales.

Sé que muchos no lo saben porque siempre evito darlo a conocer, no me gusta que me vean vulnerable pero cuando se lo conté a mi familia, sentí que me comprendieron, no con lástima sino con amor. Ese fue el día más fuerte de la crisis, no pude comer casi nada, estuve llorando todo el día y aun así ese día grabé el blog que subí ayer. Me sorprendí por lo que hice y cómo puedo esconder mi estado emocional. Y por eso algunos piensan que es una exageración.

Creo que también he avanzado un poco en mi seguridad, aunque ayer dos personas me halagaron y otra vez hubo algo de incomodidad. A diferencia de otras personas que se sienten bien con los halagos, yo siento que exageran, que tal vez están viendo a otra persona que no soy yo. Pero abrí mi corazón y recibí sus palabras. No tienen porqué mentirme. Eso quiero creer.

Desde hace un año he tenido días malos pero no una crisis como ésta. Debo confesar que comencé a pensar en qué pasaría si yo desapareciera. Luego reaccioné y aunque sé que ahora veo todo oscuro y catastrófico, llegará el tiempo de la luz. Me sentí como hace 10 años, tuve esa sensación y recordé que me costó 3 años de depresión metida en casa sin hacer nada. Esta vez fue diferente y eso me alegra, porque aún con todo este peso emocional hice mi vlog, trabajé en otras cosas y hablé de cómo me sentía. Salí a caminar para despejarme y me enfrente a mis propios pensamientos, los reté y los reformulé. Y aunque no se creen en automático, ayudan a tranquilizar el alma.

No puedo cambiar lo que otros piensen de mí, ni para bien ni para mal pero puedo cambiar lo que yo pienso de mí. Me he notado más compasiva, más comprensiva y más amorosa que antes. Comprendo porqué otras personas actúan de cierta forma, pero no las justifico, sólo comprendo sus razones para hacer lo que hicieron.

Tal vez aún vengan días difíciles contra los que debo resistir, sé que aún habrá momentos en que vuelva a caer y saldré adelante. Me toca trabajar en el perdón a mí misma para continuar en la vida. Por ahora me siento satisfecha con el video de ayer porque vencí una inseguridad y logré hasta gustarme. No todo es tan malo como pensaba.

Y aunque hay personas que me gustaría que estuvieran más cerca o que mínimo estuvieran, también vuelco mi compasión por ellos y deseo que estén bien aunque no me tomen en cuenta en su vida. Porque podré estar muriendo por dentro pero siempre voy a querer lo mejor para los demás. Y no es por hacerme la buenita sino porque todos merecemos lo mejor en la vida. 

martes, 16 de marzo de 2021

Vivir en el pasado. Vivir en el futuro.

Vivir con problemas de ansiedad y depresión no es sencillo. Las recaídas no son sencillas pero, cuando no has tenido un proceso terapéutico parecen imposibles de superar. Esta última semana ha sido complicada por estos problemas. Y parece que nada más me quejo porque me pasan muchas cosas pero mi vida no es tan terrible como parece.

Vivir con ansiedad y depresión te da una visión diferente de la vida. Ahora sé que estas sensaciones son momentáneas, que siguiendo con el trabajo de control, de fortalecer el autoestima, de acompañamiento, de darle tiempo y voz a las emociones, de implementar estrategias diferentes, de meditar y ejercitarme, un día todo será más tranquilo. 

Vivir con ansiedad y depresión te ata al pasado y te mantiene en la incertidumbre del futuro. Todo se magnifica en esos días, tus problemas, tus defectos, tus errores, tus fracasos, el abandono, la soledad... Y en esos momentos no puedes hacer gran cosa porque, aunque sabes que no es cierto, tu mente no deja de pensar en lo más catastrófico que pueda pasar, en qué pensarán de ti los demás, en la decepción que provocarás, en que eres un fracaso completo. 

Vivir con ansiedad y depresión te hace sentir envidia por aquellos que pueden superar de manera fácil cualquier problema, que, ante todo, se ven radiantes porque saben abandonar el pasado. Envidias esa capacidad mientras te sientes hundido en sensaciones y malestares físicos, mientras tu mente te sigue recordando, una y otra vez, que no eres capaz, que eres una mala/fea persona, que nadie te quiere o que te dejarán de querer. 

Vivir con ansiedad y depresión es caer en un vórtice oscuro de pensamientos negativos que te obligan a quedarte quieto, que te provocan miedos irracionales y sólo quieres quedarte en la cama todo el día.

Vivir con ansiedad y depresión te quita las ganas de seguir haciendo lo que te gusta, no te permite disfrutar de ver una película, de comer lo que más se te antoja, no te deja dormir por estar dándole vueltas a un asunto que ni siquiera podrías resolver y que, lo más probable es que ni siquiera exista. O te hace caer en los excesos. 

Vivir con ansiedad y depresión te obliga a quedarte inmóvil mientras tu mente gira entorno al mismo punto y luego encuentra otro punto donde girar y hace una interminable cadena de pensamientos negativos de la cual no puedes salir. Dejas de dormir o no descansas. Todo alrededor es terrible. 

Vivir con ansiedad y depresión provoca que te ausentes, que te alejes, que te encierres, que nadie pueda entrar, no sólo en una habitación, sino en tu vida. Desconfías de todos, alejas a todos, te alejas tú. 

Vivir con ansiedad y depresión hace que sólo pienses en ti en forma negativa, que pienses en los demás pensando en ti de forma negativa, que pienses sólo de forma negativa hasta que lo creas, hasta que tu cuerpo se mantenga en alerta todo el tiempo. 

No sólo parece horrible, lo es pero la esperanza de que vendrán días mejores te rescata de todo, te rescata de ti y entonces actúas, a pesar del cansancio, de la pesadez de cargar todas esas emociones, a pesar del temblor del cuerpo, a pesar de la inapetencia. Te levantas, meditas, haces ejercicio, avanzas un poco en tus proyectos. Ya lograr levantarte y tender la cama es un logro en días malos. Comer cuando sientes que tu estómago está revuelto, ya es un logro. Meditar 3 minutos, ya es un logro. Caminar dos cuadras, ya es un logro. 

A quiénes nunca han vivido este tipo de padecimientos les puede parecer absurdo, pero la mente es la herramienta más poderosa del mundo. A veces me he reprochado ser así y pienso que mis padres dieron todo para que tuviera una infancia feliz y sencilla, a pesar de las carencias. Siento que no merecen que yo cargue con estos problemas, me siento una malagradecida. Luego, compasivamente me detengo y veo las circunstancias que me llevaron a sentirme así, a ser así. Nunca quise dar problemas porque ya había los suficientes en casa, así que siempre me exigí de más, guardaba todo lo que sentía para no preocupar a mis padres, pensaba en ser siempre la hija perfecta para que ellos sólo se preocuparan por las cosas de la casa. Siempre guardé la inseguridad que sentía frente a mis compañeritos. Cuando era adolescente seguí guardando mis cosas, mis primeros males de amor, mi baja autoestima, nunca le dije a mi mamá que me sentía fea, nada atractiva, sola. Todo lo llevaba yo a cuestas, ocultando bajo la máscara de la alumna perfecta, de la hija estudiosa, de la amiga incondicional. De ahí nació todo eso, y cuesta trabajo aceptarlo porque aún me siento así en ocasiones. 

La frustración viene de no ser la mujer perfecta, la profesionista perfecta, la amiga perfecta, la novia perfecta, la hija perfecta. Por eso no puedo dejar ir el pasado, no puedo superar mis errores, no puedo permitir que alguien se dé cuenta que no soy perfecta. Pero al mismo tiempo, siento que vivo en un engaño continuo, de ahí nace el impostor. 

Estoy trabajando muy duro para superar esto, estoy esforzándome como no tienen idea para salir adelante, aunque hay días o semanas que todo me gana y me quedo sin fuerza y sin ganas. Ha pasado más de un año que inicié el cambio en mi vida, y no es fácil cambiar más de 20 años de hábitos negativos en este tiempo pero sé que hay un avance. Hoy puedo venir a escribirlo sin vergüenza y dejar mi testimonio como una prueba de lo que soy capaz de hacer. 

No quiero lástima de los demás, sólo quiero compasión, que comprendan que este tipo de situaciones no son fáciles de sobrellevar, que se requiere tiempo, fuerza, constancia y muchísima paciencia para comprenderse uno mismo y fortalecerse. 

Hoy sólo sé que nada es para siempre, pero si algo quisiera que fuera eterno, sería el bienestar emocional que aún no logro conseguir. Por el momento, seguiré dando estos pequeños pasos. Se lo debo a mi niña interior, a mi corazón y a mí. 


sábado, 13 de marzo de 2021

Mi mayor enemiga

Han sido días difíciles. Estoy sobrellevando una crisis de ansiedad y depresión que me atacó por sorpresa. ¿El motivo? Simplemente, volví a culparme de ciertas cosas del pasado, de lo que hice, de lo que pude haber hecho, de lo que no debí hacer, etc. Lo que comúnmente trae la ansiedad. Junto a esos pensamientos rumiantes, la culpa, el desgano, la tristeza y la falta de apetito también están los desórdenes alimenticios y el dolor de estómago.

Justo en la semana en que obtuve una buena oportunidad para freelancear mejor, junto a los nuevos planes del canal. Sí, es difícil vivir así, la ventaja es ir aprendido y generando estrategias para pasar estos momentos con menor sufrimiento. Y escribo sufrimiento porque no sé cómo describirlo.

Lo raro de todo es que no he podido llorar, siento un nudo en la garganta pero no deja salir las lágrimas y eso me frustra un poco porque no sé cómo desahogarme. La meditación funciona para tranquilizar los temblores y el nerviosismo, aunque sí he pasado dos noches sin dormir adecuadamente.

Lo bueno es que sé que esto no es para siempre y que cuando pase habré aprendido y superado esta crisis. No está bonito pasarla sola pero tiene mayor valor para recuperarme. Quiero que esto ya no sea importante un día y pueda volverme segura, alegre y viviendo el presente.

Ya sé que todos nos equivocamos en la vida pero me cuesta trabajo perdonarme y esa es la lección de esta crisis. Perdonarme por no ser perfecta. Perdonarme por no respetar mis valores. Perdonarme por no amarme lo suficiente. Perdonarme por hacerme daño.

Soy mi mayor enemiga. 🥺

lunes, 1 de marzo de 2021

Conciertos recuerdos

 Hoy desperté muy desanimada como los últimos días pero pasó algo que me cambió el día. En general, cuando me siento así, suelo aislarme, no en un mal sentido, sino que me provoca mucha incomodidad que me hablen y para evitar responder mal, mejor me tomo mi tiempo. 

Hoy parece que algo hizo que varias personas se acordaran de mí y me llegaron varios mensajes al mismo tiempo que me sentí agobiada y un poco ansiosa. Pero, tampoco pretendí ignorarlos porque al final son amigos de años y sabía que si les decía que estaba indispuesta, entenderían. 

La sorpresa fue un mensaje de un amigo del bachillerato, al que tiene muchos años que no veo y que pensé que era algo sin importancia o un simple saludo. Y no. Me dijo que tenía una aventura que compartir conmigo y de la que, en parte, soy culpable. Recordó una ocasión en que, a nuestra corta edad, fuimos juntos a un concierto de trova en el zócalo de la ciudad. Como todo lo que me apasiona, siempre sabía muchas cosas sobre los troveros y le platicaba todo lo que sabía mientras escuchábamos canciones. Él lo recuerda muy bien y, aunque no sabía mucho, le gustaba escuchar todo lo que tenía que decir. Dice que se impresionó con uno de los cantautores y desde ahí nació su sueño de cantar en una escenario solo. 

Han pasado muchos años, cada quién tomó su camino y, aunque nos tenemos en redes sociales, jamás habíamos hablado. Hoy está próximo a grabar un disco y una de las canciones la hará con aquel cantautor que le fascinó cuando éramos unos adolescentes y quiso compartir conmigo la noticia y la historia. 

Dice que en sus pequeños conciertos tiene el speech de cómo inició su sueño y siempre me menciona, sin yo saberlo. Hoy me agradeció que esté en ese camino gracias a la invitación a ese concierto, gracias a mi obsesión por lo que me gusta, gracias a mi amistad. 

Ya lo había olvidado, pero que otra persona recuerde lo que vivieron y que gracias a algo que parece tan insignificante se esté a punto de cumplir un sueño es halagador. El síndrome del impostor, a veces quiere volver, y no me doy cuenta de lo que otros ven. Yo también le agradecí el gesto tan bonito y, sobre todo, que él sin saberlo, hizo que volteara una vez más a mi interior y descubriera aquellas cosas bonitas que he brindado a los demás. 

Dicen que en la vida se te regresa lo que das, quizá no en la misma medida o de la misma persona, pero hoy compruebo que, pese al tiempo y la distancia, hay gente que te lleva en su vida y en su corazón por algo tan pequeño que hiciste y que vale la pena para que la vida de otros sea mejor. 

Una vez más confío en que mi misión en esta vida es ayudar a otros.

Además, todo esto me ayudó a elevar mis niveles de serotonina y me animé mucho. Qué bonito es el agradecimiento.

sábado, 27 de febrero de 2021

El cuerpo

 Tengo un bajón anímico que no me esperaba. Bueno, nunca espero sentirme mal, aunque algunas veces es tan gradual que ya sabes que vendrá un mal día. Esta ocasión no fue así. 

Y es que los problemas hormonales cambian parte de la química cerebral. Había olvidado esa parte porque era muy joven cuando comencé con esto y, como ya no me molestó, lo olvidé. Pero algo que me ayuda a sobrellevarlo son las estrategias que aprendí en terapia, es una lucha constante pero ya no es tan terrible. 

Aprender a conocer nuestro cuerpo es una gran ventaja. Amarlo y cuidarlo es necesario para poder vivir de manera más tranquila. Por eso el interés por ejercitarme y llevar una vida más saludable en todos los sentidos. Y sí, me cuesta trabajo llevar una rutina distinta y quitarme el gusto de comer cosas que me agradan tanto.

Imagina lo terrible que es el cambio emocional, de repente estás bien y al poco rato, sin razón aparente, quieres llorar a mares o simplemente no tienes ganas de nada. Es difícil también para los otros poder comprender que esto no es cuestión personal, así que las técnicas que se aprenden en terapia, son bastante buenas, así como la comunicación. 

Así que hoy es un día de esos en que no quiero hacer nada y, no sabía cómo escribirlo, porque hay varias cosas complejas, aunque ahora ya sé que se puede aprender a vivir con todo esto. 

Anoche me puse a llorar al recordar a mi amigo Alberto porque FB me dejó ver que hace 6 años había un mensaje de él y bueno, después de 4 años de su muerte y mi sensibilidad, no pude mas que llorar. 

Me siento terriblemente fea, desanimada y un fracaso. Me entró la frustración y sé que sólo tengo que distraerme aunque nada me provoca bienestar. Pronto pasará.


jueves, 25 de febrero de 2021

Peculiaridades

 El otro día platiqué con mi mamá y, como siempre, resulta bastante restaurador escucharla, saber que es una gran mujer. Tengo la esperanza de tenerla en mi vida durante mucho tiempo y deseo que sea así.

Después de ese día, hubo una ilusión que creció en mí y sé que voy por buen camino, aún hay cosas que estoy guardando sólo para mí hasta que se materialicen y la paciencia ha sido una gran herramienta. ¿Quién dice que no podemos cambiar? Siempre que estemos dispuestos y nos esforcemos, se logrará. Yo soy una persona testaruda y desesperada pero practicando la paciencia he obtenido grandes beneficios. 

He estado un poco ocupada con varias cosas, ya recuperada al 100 comencé otra rutina de ejercicio y debo confesar que ando toda adolorida pero me hacía falta poner en actividad mi cuerpo. Además de haber subido de peso de nuevo por la ansiedad que tuve en los últimos meses después de enfermarme y todo el rollo emocional que siempre me cargo. Me conformo con bajar 6 kilitos. 

Justo ahora estoy tirada en el suelo escribiendo esto, porque después de esa rutina quedé cansada y no me puedo levantar pero, si lo hago con constancia, un día esto será pan comido.

En fin, la vida es algo peculiar y nunca entiendo qué nos depara, así que sigamos disfrutando de estar vivos y hacer cosas que disfrutemos. Ah, no saben cómo disfruto escuchar a amigos sinceros y cálidos, de esos que parece que no están pero te tienen presente en su corazón. Los amo.

viernes, 19 de febrero de 2021

Leyendo...

 Estaba leyendo a Efraín Huerta y este poemita me gustó tanto que sé que debo compartirlo.

Eres, amor, el brazo con heridas
y la pisada en falso sobre un cielo.
Eres el que se duerme, solitario,
en el pequeño bosque de mi pecho.
Eres, amor, la flor del falso nombre.
 
Eres el viejo llanto y la tristeza,
la soledad y el río de la virtud,
el brutal aletazo del insomnio
y el sacrificio de una noche ciega.
Eres, amor, la flor del falso nombre.
 
Eres un frágil nido, recinto de veneno,
despiadada piedad, ángel caído,
enlutado candor de adolescencia
que hubiese transcurrido como un sueño.
Eres, amor, la flor del falso nombre.
 
Eres lo que me mata, lo que ahoga
el pequeño ideal de ir viviendo.
Eres desesperanza, triste estatua
de polvo nada más, de envidia sorda.
Eres, amor, la flor del falso nombre.


Y ya, a dormir porque este dolor de cabeza no se va a ir tan fácil. 

E G O

¿A quién no le ha pasado que en un momento de enojo o rencor desea mal a otras personas? Creo que es una reacción natural cuando sientes frustración o estás herido. Lo malo es prolongar ese dolor por mucho tiempo. Y es que hay mucha gente que va por el mundo deseando que a otros les vaya mal y cuando algo malo les sucede hasta se alegran. Ahora, algunos hasta lo justifican hablando del karma o "la ley de la atracción".

Pero esto varía dependiendo de la persona y la situación que se presente. Y es que decir "te perdono" y sobre todo, sentirlo, es algo muy complicado. Aunque el perdón sana y te lleva a la tranquilidad. 

Quiero llegar al día en que todas las situaciones que me han hecho guardar un poco de resentimiento, por fin pueda perdonarlas porque he ido transformando esas emociones negativas en lo contrario. No quiero vivir mi vida guardando sentimientos malos hacia los demás, no quiero destruirme y quiero lograr, desde el fondo de mi corazón, desear sólo cosas buenas. Y no hipócritamente, como hacemos en muchas ocasiones. 

Aún no llega ese momento pero sé que un día mi ego me permitirá dejar ir las cosas, las situaciones y a las personas. 

Te odio y te amo, ego. 😉 

Hábitos y creencias

Últimamente las cosas han cambiado, no sé porqué tengo la impresión de que todo está más relajado, incluso siento que he superado ciertos momentos y a ciertas personas que en algún momento me provocaron daño.

Hace unos días, una persona me escribió y ahí fue que me di cuenta de todo lo que he avanzado, porque ahora siento tranquilidad en mi corazón. Obviamente hay cosas que aún me pesan pero sé que con el trabajo diario puedo lograr seguir adelante.

Jamás imaginé que llegaría a sentirme así, no ha sido nada fácil y los altibajos que sufro, a veces parecen desesperanzadores. Hoy sé que es parte del proceso. 

También me escribió alguien que fue muy importante para mí y eso me alegró, porque me dijo lo que ahora puedo aceptar, lo que valgo y lo que soy. Ya no fue tan incómodo decir que lo sabía y tampoco agradecer sus palabras. 

Aunque sé bien que me falta el valor para dar los pasos necesarios, no me voy a rendir tan fácil. Lucho todos los días contra mis hábitos y creencias que durante mucho tiempo me detuvieron y no es sencillo, tal vez por eso el tiempo se va alargando, todo sea por mi bienestar, por amarme, por cuidarme y por volver a mirarme como un ser humano.

Ojalá esta comodidad y la paz que siento respecto a otros perduren por más tiempo, hasta que sea lo único que pueda sentir, por el momento, seguiré fortaleciendome y esperando aquellos días que no son tan buenos. 

domingo, 14 de febrero de 2021

Amor, amor...

 En los últimos meses, me he replanteado la idea del amor. Hay muchas influencias en la vida que marcan, socialmente, la concepción del amor, su concepto, su significado, su manera de expresarse, así como las formas de significar. No es cosa de nada que el amor sea más un concepto social porque al final se forma a través de las relaciones interpersonales. 

La literatura, las canciones, las películas están plagadas de temas de amor, "el amor romántico" que termina en tragedia o la dulce ilusión del "vivieron felices y comieron perdices". No es de extrañar que desde épocas muy lejanas a nosotros, la idealización del amor haya provocado grandes tragedias, por ejemplo, morir de amor, que para el siglo XIX era el famoso "mal del siglo" debido a las historias escritas por los románticos, en dónde había de todo menos un amor tan idealizado como pensamos ahora. Los cuentos de hadas tampoco se quedaron atrás, pero cuando logramos releer esas historias de la forma más "original" que podamos rastrear, había de todo menos amor. 

No es que esté mal pensar en que algún día vamos a encontrar un amor que nos paralice y nos llene de felicidad, sino que nos alejamos de la realidad. Los problemas de pareja tienen mucho que ver con la idealización del otro. Pensemos en el momento en que nos gusta alguien, lo vemos casi perfecto, incluso las imperfecciones nos parecen maravillosas y comenzamos a amar a alguien "con sus defectos y virtudes", dejamos pasar cualquier cosa porque "de eso se trata el amor, de aceptar al otro". Sin dejar a un lado eso de que "el amor es sufrimiento". Sí, el enamoramiento.

No es que no creamos en el amor, sólo que, si lo pensamos bien, eso no es amor. Sí comprendo la parte de aceptar al otro como un ser humano que tiene cualidades y defectos pero ¿qué tanto debemos soportar del otro cuando nos está haciendo daño, sea consciente o no de ello? Todas las personas tenemos necesidades que cubrir y, en esto de las relaciones interpersonales (sean de pareja, amistad o familia), los otros juegan un papel importante. 

Para amar a otros debemos comenzar por conocernos y amarnos nosotros mismos. Y para eso primero necesitamos detenernos y mirar hacia nuestro interior, reconocer nuestras necesidades y si tienen que ser cubiertas por otros o es que sólo estamos llenando vacíos que, por una u otra razón, nos ha dejado la vida. 

Desde la terapia y el descubrimiento del apego ansioso leí un libro que me recomendó mi terapeuta que se llama "La princesa que no creía en cuentos de hadas", es una historia de lo más sencilla, mi parte literata no se sorprende pero, mi yo mujer con problemas de apego inseguro estuvo pensando en todo lo que decía esa historia. De ahí comencé a replantear lo que es el amor, junto con la influencia del budismo y la psicología, supe que hay una perspectiva diferente. 

La idealización suena bien cuando lo leemos o lo vemos en la televisión pero, en la realidad ni una es una princesa perfecta ni ellos son los príncipes encantadores, ni la vida se trata de "vivieron felices por siempre" porque los humanos somos diferentes. Tampoco quiero decir que todos vivamos en la tragedia y todo sea malo y no debemos enamorarnos, para nada. Lo que quiero expresar es que el amor primero debe estar en nosotros, amarnos, cuidarnos y protegernos nosotros mismos, conocernos, saber cuales son nuestras debilidades, nuestros defectos y nuestras virtudes y capacidades. Entrenarse en la comunicación asertiva y, no confundir el amor propio con egoísmo. Después vendrá la parte de querer a alguien, de compartir con esa persona todo lo que hemos construido de nosotros.

Amar a otra persona debería ser tranquilidad, debería ser compartir la vida, la felicidad y todo lo que construimos dentro y fuera de nosotros. El amor no debe doler, no debe sacrificarse (no en el sentido romántico), el amor deja fluir, deja ser. El amor jamás ata, sino que une pero deja libertad para tomar esa decisión. 

Desde hace un tiempo comprendí que amar es dejar ir, es soltar, es sentirse bien porque el ser amado es feliz, en cualquier circunstancia. ¿Que duele? Sí, porque aún no estamos acostumbrados a amar de esa forma, porque el ego se hiere cuando alguien es feliz lejos de ti, pero cuando el amor es de verdad, ese dolor no va a arruinar la felicidad del otro. 

Sí, los apegos inseguros nos hacen sufrir y sanar es un camino arduo, aunque la solución está en cada uno. Por eso sé desde hace algún tiempo que puedo amar cuando me amo y que la felicidad consiste en lo que soy y tengo ahora en mí, no en si la otra persona también me ama. ¿Si quisiera que él estuviera aquí? Sí, obviamente, pero si su decisión es no estar, es bien recibida. Tengo que continuar mi camino, sola y si en algún momento quiere acompañarme, le agradeceré y si decide irse, guardaré con cariño el tiempo que compartimos. Porque así debe ser el amor.

sábado, 13 de febrero de 2021

Sólo...

Esas ansias de decir "te quiero" pero la tristeza de saber que no habrá respuesta. Me duele pensar en todo lo que pudimos ser y en el silencio que me otorgas día a día.

¿Qué cambió entre nosotros que ahora ni una palabra me das? ¿Acaso nuestra amistad también fue una mentira como la imagen que hice de ti? 

Ya no puedo llorar, hay algo que me lo impide. Si tan sólo dijeras algo. Si tan sólo pudiéramos intentarlo. Si tan sólo volviéramos a ser tú y yo y nadie más.

Pero sólo soy yo. 

martes, 9 de febrero de 2021

El cerebro emocional

Los días malos también nos muestran qué tanto hemos avanzado en el ámbito personal y también qué nos falta. Siempre he sido muy quejumbrosa al respecto pero ahora fue tiempo de detenerme y observar. No es sencillo porque aún me gana el impulso de juzgar y juzgarme.

La lección más grande fue mi cuidado personal. Sí. Increíble que sólo por no dejar salir mis emociones en el momento, casi llego al hospital, la manía de ocultar cómo me siento y de no desahogar mis sentimientos me provocó una crisis gástrica muy fuerte y que aún no termina. Dicen que el estómago es nuestro segundo cerebro y lo comprobé. Días en cama, con pocas ganas de hacer las cosas, me obligué a terminar un video del canal y a escribir algunas cosas pero no tenía ni fuerzas. 

Sé que debo dejar de pensar tanto y de ser tan aprensiva. Pero con esto también comencé a aprender otras cosas y entonces comprendí la causa de una parte de mi vida, eso que sirve para trabajarlo y mejorar. Se siente bien saber qué es lo que ocasiona que uno se sienta tan ansiosa y, en parte, eso ayuda a poder trabajarlo. A veces siento que me estoy volviendo experta en conocerme y entonces todo se convierte en tranquilidad. 

Prometo cuidarme más y no dejar ni el ejercicio ni la meditación, así como seguir alimentándome saludablemente porque no quiero sufrir otro colapso como éste y ahora sí, llegar al hospital. 

domingo, 31 de enero de 2021

Orden

Últimamente me está costando poner orden en mis cosas, creo que estoy creando una resistencia. Eso no es del todo malo porque ahora puedo identificar lo que sucede y hacer cosas para cambiar. También debo admitir que comencé a compararme y a sentirme mal, pero siendo consciente de eso se puede trabajar.

Los golpes que sufrió mi autoestima en el pasado fueron duros y ahora sólo resta seguir suavizando mi propio trato, mis propias palabras. No puedo mentir y decir que ya no me digo cosas feas, aún me califico con adjetivos negativos pero estoy comprendiendo cómo me siento y qué provoca eso, así que me doy tiempo y oportunidad para mirarme y consolarme. 

Siempre se nota mi desgano pero al menos ayer me dispuse a registrar todos mis libros de la pequeña biblioteca que he formado y a limpiar y sacar algunas cosas que ya no quiero en mi entorno. 

Sin dudar hay un avance aunque algunas veces sienta que no puedo salir del abismo, sé que estoy cerca de mirar un poco de luz.

viernes, 29 de enero de 2021

Cosas buenas, cosas malas

Últimamente he estado soñando y lo más curioso es que dentro de mi sueño sé que lo es. En esta ocasión volví a soñar con él, con que se acordaba de mí como ese deseo intenso que guardo. A veces esos sueños me hacen sentir bien y mal al mismo tiempo, porque los deseos más profundos que no se cumplen también son tristes.

Pasando a los últimos días, estoy escribiendo una historia, no sé qué tan buena sea pero estoy dando el tiempo para trabajarla y hay días en que tengo una mente abierta y escribo y otros en que no encuentro qué palabras escribir. Los procesos de escritura deben ser así de difíciles.

Tampoco fueron buenos días porque me sentí mal, ya es cosa común, sólo que no puedo tomar mi analgésico porque me daña el estómago, así que debo soportar el dolor. Lo único bueno es que sé cómo funciona mi cuerpo y de 3 a 4 días ya salí de ese malestar. Duermo como oso hibernando y como muy poco o me atasco de comida. Hablando de eso, ya subí 2 kilos de nuevo y el trabajo que había hecho de bajar, se arruinó pero no me agobio, si ya lo hice una vez, lo volveré a lograr. 

Y ya para terminar, no sé qué fuerza extraña hizo que una persona del pasado me buscara. Lo bueno de esto es que ya tengo la experiencia y la determinación de decir no y lo boté sin explicaciones, no son ese tipo de personas las que necesito a mi lado. Y se siente bien procurarse y amarse tanto para decir "vete de aquí". 

En fin, seguiré añorando que ese sueño, por lo menos en el caso de verlo y abrazarlo, se haga realidad. Aunque sé que son sólo mis deseos. 

lunes, 25 de enero de 2021

Olvidarlo

Anoche soñé contigo, estabas a mi lado mirándome con esa ternura que siempre tratas de esconder. Eres como un gatito que de pronto se avienta sobre su presa.

¿Por qué mi corazón sigue queriéndote y añorándote? ¿Por qué siempre estás en mis pensamientos? ¿Será que algún día te olvide? 

Sigo esperando el momento en que podamos vernos, quizás mis ojos se van a llenar de lágrimas al verte y sólo te abrazaré. Quizás me contenga y sólo te diga 'hola' de una manera tan normal que no sabrás que por dentro estaré agradeciendo al cielo la oportunidad de volverte a ver. Quizás seas tú el que agradezca a dios. 

Sólo sigo esperando por ti, porque cuando hablo contigo el tiempo pasa volando, porque nunca me canso de reírme, de contarte cosas, de escucharte. Porque te quiero, por eso espero. Aunque no sea lo más racional. Aunque me ignores por días. Aunque sólo aparezcas esporádicamente. 

¿Cómo olvidarme de ti, pedazo de mi corazón? 

sábado, 23 de enero de 2021

Pronto 🔜

Hoy estoy sensible porque las hormonas me ponen así y también porque estaba buscando una palabra que alguna vez me dijo mi terapeuta y sabía que se lo conté a mi amiga Lau, así que me metí a las conversaciones y encontré pláticas sobre lo que viví hace un año.

Me sorprende todo lo que soporté, ahora entiendo todo el dolor que logré sanar y porque Ev me dijo que era una maestraza. Verme tan vulnerable, tan enojada, tan frustrada y tan débil me hace mirarme con compasión. Tuve que vivir eso para empezar a fijarme en mí y para escucharme por primera vez. 

También vi otras conversaciones y esas personas que me dieron ánimo. Si hay algo que extraño es ver a mis amigos, abrazarlos, reír y comer juntos. Quizás por eso nunca me han gustado los cambios porque siento que pierdo parte de mi vida.

Extraño chismear con Lau mientras trabajábamos y salir a comprar chetos y vivir cosas chistosas siempre. Extraño las palabras de Flor siempre animandome y diciendo que le recuerdo a su hermana. Extraño a Cris molestándome y robándose mis lapiceros. Extraño a Dan platicando mientras desayunamos y llevándole su yakult o riéndonos de tonterías.

Ha sido difícil no extrañarlos, sobre todo por la pandemia. Conformarse con escribirnos o con hablar es difícil. 

Y hoy que vi todo aquello que ha pasado en un año, el dolor que ya se fue, la desesperanza y el desánimo que me absorbió, puedo confirmar que lo más importante es lo que me quedó con ellos. 

Ya me puse a llorar porque estoy sensible pero es un llanto de cariño, de tranquilidad. Ojalá pronto nos volvamos a ver. 

viernes, 22 de enero de 2021

Desde el pasado

Recibí una sorpresa que jamás imaginé y me dejó pensando en varias cosas. Alguien reapareció en mi vida después de más de 10 años de no hablar. Es sorprendente que la gente te considere parte de su experiencia con cariño.

No puedo negar que me dijo frases que en este momento ya puedo agradecer, que me ofrezca su amistad y su tiempo para escucharme. A veces creo que esas personas también quieren sentir que hacen algo por los demás y eso me lleva a lo que escribía ayer sobre el cambio. 

Puedo verlo con él, le cuesta trabajo expresar cómo se siente pero busca mejorar, ya tuvo tiempo para ser feliz y ahora piensa compartir con otros esa felicidad. Lo único que puedo decir de él es que es una persona que sufrió mucho en su infancia y su adolescencia pero que supo salir adelante con muchísimo esfuerzo y ahora tiene una buena vida, se casó, tiene un buen trabajo y es feliz. Me alegra tanto que haya conseguido superar todos los obstáculos y que, justo ahora que está tan bien, aparezca en mi vida y me ofrezca su amistad. Es lindo saber que alguien piensa en uno de una forma tan especial.

Estoy conmovida con todo esto y tambien está bien. 

jueves, 21 de enero de 2021

El amor que merezco

"Si tengo autocompasión, me daré el amor que me merezco"

No había leído algo tan cierto hasta el momento, si bien, entender la autocompasión es un tanto complicado, practicarla tiene el doble de dificultad. Hasta hace un tiempo siempre había tratado de entender a los demás antes que a mí y es muy egoísta. Suena curioso que uno pueda ser egoísta con uno mismo pero creo que es la única forma de serlo. Ser egoísta con los demás termina yendo en contra de uno mismo aunque no podamos verlo así. 

Imaginemos que somos una persona que sólo se preocupa por sí misma ¿no nos estaríamos negando la oportunidad de conocer personas geniales, de hacer cosas divertidas, o, incluso ayudar a los demás y compartir la felicidad? Aunque el punto no es ese. 

Ser egoísta con uno mismo es no tenernos compasión, es no comprendernos, ni cuidarnos. Pensar en los demás y tratar de entenderlos es egoísta con nuestros propios deseos, acaso si alguien me daña ¿tengo que compadecerlo porque ha tenido una vida difícil? si alguien es grosero ¿debo tolerarlo porque no ha aprendido a manejar sus emociones? si alguien me hace ghosting ¿debo aguantar porque alguien lo dañó tanto que no confía en los demás? ¡NO! Todos tenemos necesidades y requerimos un mínimo de atención y respeto por parte de los otros. No se trata de sufrir porque los otros no han resuelto sus conflictos internos, no somos salvadores ni mesías ni terapeutas para estar guiando a los demás sin que nos lo pidan y mucho menos para anularnos y anular nuestros sentimientos, deseos y necesidades. 

Esa autocompasión sirve para entendernos, no para hacernos víctimas. Sirve para sanarnos con paciencia y fuerza, para abrazarnos y contemplarnos como seres humanos imperfectos pero que aprendemos. Sirve para que avancemos en la vida sin miedo a perder a gente que queremos sólo porque ellos no están dispuestos a seguir un camino. 

No podemos obligar a nadie a cambiar, pero sí podemos cambiar nosotros mismos. Las heridas y cicatrices que vamos adquiriendo en la vida deben servirnos para aprender, para crecer como seres humanos conscientes. 

Dejemos de ser egoístas con nosotros mismos para que podamos tratarnos con delicadeza, con cariño y darnos el único amor que tendremos por merecimiento: El amor propio.

lunes, 18 de enero de 2021

Sólo es un día

Fue una noche extraña, descansé bien, a pesar de que una noche antes no pude dormir debido a las agruras por comer molito en la tarde 😅. Pero tuve un sueño que no puedo recordar y, como hace unas semanas, desperté de un sobresalto, sudando y temblando. No me pasaba esto desde que soñaba con el acoso que sufrí. Y no lo entiendo. 

Lo que sé es que la sensación es incómoda porque los temblores son involuntarios y la taquicardia es tan intensa que parece que el corazón va a salirse de su lugar. Quizás son pesadillas que son mejor no recordar. Esto de los sueños siempre es un misterio. 

La respiración consciente me ayuda a tranquilizarme en estos momentos, aunque me siento desanimada sin razón, con ganas de llorar y quedarme tirada en la cama. No quiero comer, no quiero hacer nada, ni siquiera ver películas o escuchar música o leer. No quiero hablar con nadie, no quiero recordar, no quiero estar en este mundo. Y como ya conozco estos síntomas, sé que estoy en un período depresivo que seguro tiene que ver con la resistencia al cambio. Eso sucede después de periodos de tranquilidad y paz, los últimos días todo había estado bien, así que no es raro que esté pasando esto.

Dejar que existan estos momentos también es parte de la aceptación y creo que se siente menor intensidad. 

Sé que no será un buen día pero dejaré que sea lo que quiera, sólo hoy. 

sábado, 16 de enero de 2021

Quiero, quiero, quiero

 Estos días no he sabido qué escribir, tampoco he tenido ganas de hacer las cosas pero ha sido una situación diferente, no me siento triste, incluso siento que tengo energía para vivir pero necesitaba respirar esa tranquilidad. 

La semana pasada recibí una llamada que no esperaba pero añoraba. Hablar con él suele ser bastante divertido, reconfortante y mi corazón salta al escuchar su voz. Pero al mismo tiempo es muy difícil tener una postura ¿debo continuar ahí donde sé que no hay tiempo ni lugar para mí, en ninguno sentido? ¿Debo permitir que me sigan dando atención y cariño en migajas? A veces pienso que es momento de irse y lo intento pero mi mente, siempre pensando de más, se pregunta si acaso él también esté pasando por algo que lo hace alejarse de todos y de todo. Entonces no encuentro una respuesta, la única ha sido la paciencia. 

Creo que lo que me ha ayudado a sobrellevar todo esto ha sido la meditación, no había logrado tanto avance y tanta perseverancia en este sentido hasta que observé resultados que nunca imaginé. Podrían parecer cosa de nada pero me han ayudado a permanecer más en el presente, quizás por eso quise este tiempo para disfrutar y dejar pasar las rumiaciones que me atormentaban cada día. 

Este camino lo inicié hace un año y ha sido tan peculiar que nunca imaginé estar en esta situación. No es para nada malo, lo he aceptado y estoy aprendiendo a quererlo, los altibajos, las dificultades, las alegrías pasajeras, los logros, todo ha sido un proceso que vivo como nunca. He aceptado muchas cosas que escondía: la depresión, la baja autoestima, la dependencia emocional... y me he hecho responsable de mis sentimientos, emociones y actitudes, y eso ha sido lo que más me ha fortalecido y me ha dado la oportunidad de crecer. 

Quiero ser una buena persona, ya no quiero ser la que ayuda a otros antes que a sí misma, quiero ser la que entrega su corazón y su amor a los demás pero también a mí, la que vela por otros pero también por ella, quiero darle a los demás lo mismo que me doy a mí, porque no es justo darle a otros todo de mí y seguir dejándome a un lado, siendo dura y desalmada conmigo misma.

Creo que aún no estoy lista para amar a un hombre, al menos no como debería porque nadie merece andar armando los pedazos que he dejado ahí, nadie tiene la obligación de curar mis heridas mas que yo. 

Por eso me detengo, observo, siento, y tal vez, pienso de más pero voy aprendiendo, eso es lo que quiero. Aunque mi corazón siga saltando de alegría cada vez que escucho su voz, a pesar de que diga que es una persona terrible.

jueves, 7 de enero de 2021

Sorprendiendo-me

Estoy a punto de terminar mi curso de iniciación de meditación y estoy muy sorprendida con lo que se puede lograr. Jamás pensé que el tiempo podía pasarse tan de prisa solo estando sentada respirando. No es fácil porque comienzan a aparecer los pensamientos 💭 y la tendencia a juzgarlos es normal, pero cuando empiezas a dejarlos ser y dejarlos pasar, sucede algo tan compasivo que es difícil poder describirlo.

Gracias a esto, he podido dormir mejor y quiero seguir en este camino, ni siquiera siento que sea algo espiritual sino que tiene que ver con encontrar el equilibrio de la mente. 

Creo que al final siempre me he enfocado en lo negativo y olvido todo lo positivo que puedo vivir. A parte de eso, he estado viendo unas series que tratan sobre el autoestima, obviamente no son precisas pero retratan mucho de las personas inseguras de sí mismas y me ha dejado pensando en lo que he hecho conmigo. 

También inicié un nuevo canal pero ese sí ha sido muy discreto porque hablo de cosas muy importantes y complicadas, hasta le hice un logo bien bonito, retomando mi antiguo programa de radio: Vox...

Ayer me atreví a compartir mi canal de Lenguaje en un grupo de profesores, donde hay varios colegas de la universidad. Tenía miedo de que me juzgaran por hacer un mal trabajo pero, al contrario, me están apoyando y me dan ánimo para seguir haciéndolo. Me di cuenta que desde hace mucho, esta inseguridad me ha cerrado la oportunidad de mostrar mis capacidades.

Inicia un año difícil pero sé que si sigo nutriendo mi autoestima y mi determinación, pronto haré algo grande en mi vida, sin necesidad de demostrarle nada a nadie. 

Hoy me siento orgullosa de mí, sigo con el ejercicio, la meditación y nutriendo mi dignidad. Que vengan las buenas compañías. 💕

domingo, 3 de enero de 2021

¿Basta la empatía?

¿Cómo te conviertes en experto sobre las emociones? ¿Es sólo empatía lo que se necesita o debe haber algo más?

Me lo pregunto porque he visto algunas posturas de hijos acerca de su madre, quién hace unos días quedó viuda. Su hija decía que no soporta que su mamá se ponga de malas, que prefiere verla llorar. Y me quedé pensando en cuán egoístas somos, sobre todo con las personas más cercanas. ¿A quién no le ha pasado que quieres que otros se comporten como a ti se te hace más sencillo sobrellevarlo? Yo muchas veces he pensado que otros deben decirme si están tristes para ayudarlos o no molestarlos. Creo que es egoísmo puro. 

Si lo pensamos bien, cada persona tiene diferentes formas de enfrentarse a sus emociones y no tendríamos que pedir que sea de una forma diferente. No tenemos de otra que mantenernos al margen y sólo observar y escuchar cuando sea necesario, cuando la otra persona nos lo pida, excepto que esté en peligro de muerte o a punto de hacerse daño. Pero debemos aprender a aceptar al otro en todas sus dimensiones, si es que realmente lo queremos, igual que cuando nosotros nos sentimos mal y tenemos una forma particular de comportarnos.

Hay mucho que aprender en la vida y no es tan sencillo cuando empezamos a observar al otro y a darle importancia a lo que quiere, piensa y desea. 

viernes, 1 de enero de 2021

Cíclicamente

Estas celebraciones de fin/inicio de año siempre me han parecido extrañas, pero también he visto cómo se transforma el ambiente. No tiene nada de extraordinario darle la vuelta al sol, es algo que ha ocurrido por milenios. Lo interesante de todo es cómo se utilizan estos sucesos para reiniciarse como seres humanos.

En todo este ambiente, el inicio de año siempre es alentador y hemos estado viviendo momentos bastante complejos, lejos de la gente que queremos, sin posibilidades de distraernos fuera de casa, despidiendo de este mundo a seres queridos, preocupándonos por equis o ye razón... Pero el ambiente del nuevo año trae esperanza y eso se traduce en buen ánimo.

Tuve días malos, preocupada por mi familia, por la situación en la que me encuentro pero, justo en esta última semana tuve que apresurarme y me obligué a terminar un diplomado que había olvidado. No sabía si lo conseguiría pero el último esfuerzo del 2020 tenía que valer la pena. No sólo sí sucedió sino que me dio pie a confirmar que voy a emprender mi empresita, me di cuenta que sí tengo la capacidad para llevarla a cabo y al éxito. 

También me di la oportunidad de reflexionar acerca del año y en ese ejercicio usé un video para contar los aciertos y errores que tuve a los largo de estos 12 meses. La experiencia fue buena y eso me dio la idea de compartir mi historia. Pensaba en hacer un vlog pero aún no tengo el valor suficiente para atreverme, así que al parecer el formato será de podcast. Un podcast desde el alma para mostrarle al mundo que sí se puede salir adelante ante cualquier situación o simplemente para que sepan que no son los únicos que se sienten así en la vida. 

He recibido mensajes bonitos y últimamente también me sentí bonita. Creo que entre tanto estrés por mi salud, por la preocupación por mis papás y la situación que se vive, me olvidé por un momento de mirarme de nuevo. Volví a olvidarme de mí por centrarme en otros. Me di cuenta de quienes son los que están y quiénes son los que sólo esperan que yo esté. Fue triste darme cuenta de una persona en especial, que hasta ahora no ha aparecido. Sólo le pido a la vida que siempre lo cuide y deseo que todo marche bien, que nunca olvide lo orgullosa que estoy de él y que siempre le guardaré un cariño especial.

Vamos a construirnos para que este año seamos mejores y logremos amarnos mucho a nosotros mismos para poder brindarle amor al mundo. 

Gracias al 2020 por tanto aprendizaje a través del dolor, sé que un día a mis recuerdo llegará a este período y lo agradeceré con todo el corazón.